Artículo de parlamentarios europeos condenando el negacionismo turco sobre el Genocidio Armenio

José Inácio Faria, diputado del Parlamento de Europa por Portugal; Benjamin Abtan, Presidente del Movimiento Anti-Racista Europeo (EGAM) y coordinador de la Red Elie Wiesel de Parlamentarios de Europa para la Prevención del Genocidio; y Mireille Clapot, diputada francesa, escribieron un artículo en el que advierten el autoritarismo del gobierno turco y condenan el negacionismo sobre el Genocidio Armenio.

A continuación, compartimos la traducción. El artículo original se puede ver en este enlace:

https://www.publico.pt/2019/05/20/mundo/opiniao/face-opressao-turquia-europa-agir-1872761

Ante la opresión en Turquía, Europa tiene que actuar

La anulación de las elecciones a alcalde de Estambul marca una nueva fase de la deriva dictatorial del régimen de Erdogan y del AKP, que está en el poder desde hace más de 15 años en Turquía. Los Estados europeos y la Unión Europea tienen que actuar para oponerse y apoyar a las fuerzas democráticas que luchan con valentía por el respeto del Estado de Derecho, de las libertades civiles y de los derechos humanos.

Bajo la presión del Presidente turco sobre una comisión electoral que es todo menos independiente, la anulación ilustra la constante reducción simbólica y física del espacio público por la fuerza.

El 24 de abril nos enfrentamos a esto en Estambul, donde estuvimos presentes para organizar y participar en las conmemoraciones del Genocidio Armenio. A diferencia de los años anteriores (desde 2010), esta vez las conmemoraciones casi han sido prohibidas por el Estado turco. La palabra “genocidio”; prohibida en su expresión pública, bajo pena de prisión por la policía. Velas en homenaje a las víctimas; prohibidas. Flores para honrar su memoria; prohibidas. Sentarse silenciosamente para marcar un momento de reflexión sobre esta historia; prohibido.

¿Cuál es la naturaleza de un Estado que prohíbe velas para recordar a las víctimas de un exterminio? ¿Cuál es la naturaleza de un líder que prohíbe flores para muertos sin entierro?

Las múltiples prohibiciones muestran que el Genocidio Armenio de 104 años es de extrema importancia para Turquía.

Aquellos que luchan diariamente para conmemorarlo, así como por los derechos humanos, continúan, en general, siendo violentamente condicionados ​​por la opresión turca. La prisión es omnipresente: están allí, van allá, salen o huyen al exilio en el extranjero. Las prisiones masivas y arbitrarias continúan, al igual que la del filántropo Osman Kavala, encarcelado durante más de un año y medio sin cargos, después de haber sido considerado enemigo público por el propio Erdogan.

Todo esto no es algo nuevo, sino algo peligroso: la línea que separa a Turquía de una dictadura se está encogiendo cada vez más cada día que pasa.

Para evitar que se hunda peligrosamente en el oscurantismo islámico y en el nacionalismo agresivo, los Estados europeos y la Unión Europea tienen palas de presión sobre Turquía: negociaciones con la UE, acuerdos comerciales, inversiones, turismo …

Nos hacen funcionar muy poco. Por el contrario, hay que hacerlo vigorosamente, no dejarse engañar por el chantaje sobre los refugiados del Presidente turco y ejercer la influencia que el equilibrio de poderes les permite.

Deben usar esta última para proteger y apoyar a todos los individuos y organizaciones que, especialmente en la sociedad civil, están luchando para que Turquía se convierta en un Estado de derechos democrático, respetuoso de las libertades civiles y de los derechos humanos.

Deben utilizarla para que, tras 104 años, Turquía reconozca finalmente la verdad histórica: las masacres del pueblo armenio a partir del 24 de abril de 1915 constituyen un genocidio.

Estas pruebas ya han sido recordadas por muchos Estados europeos al reconocer el Genocidio Armenio, como Francia este año, al hacer del día 24 de abril un día nacional de conmemoración.

La negación del genocidio debe dejar de formar parte de la política oficial del Estado turco. Hace sufrir hasta hoy a los descendientes de los sobrevivientes y hasta provoca muertos, como fue el caso del intelectual Hrant Dink en 2007 y del joven Sevag Baliçi en 2011, ambos asesinados por ser armenios.

Lo que es verdad para todos los genocidios también es cierto para el Genocidio Armenio: no podemos abrir un camino para el futuro sin reconocer los hechos establecidos del pasado, especialmente en la historia de este país.

Es fundamental que los Estados europeos y la UE se comprometan decididamente a evitar que Turquía no se hunda permanentemente en una dictadura para poner fin a la negación del genocidio del Estado y abrir un camino hacia la democracia, la libertad y la paz para todos los ciudadanos de  Turquía en su diversidad.

José Inácio Faria, diputado del Parlamento de Europa por Portugal

Benjamin Abtan, Presidente del Movimiento Anti-Racista Europeo (EGAM), coordinador de la Red Elie Wiesel de Parlamentarios de Europa para la Prevención del Genocidio

Mireille Clapot, Diputada francesa

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