Histórica misa en el Vaticano: el Papa reconoció el Genocidio Armenio y lo consideró una de las tres mayores tragedias en la historia de la humanidad

10428644_10206901940374075_9083965783895472763_nEl papa Francisco celebró esta mañana una misa por los 100 años del Genocidio Armenio,, al que consideró una de las tres grandes tragedias de la última centuria junto al nazismo y el estalinismo. El Sumo Pontífice pidió abandonar el negacionismo porque consideró que “esconder o negar el mal es como dejar que una herida continúe sangrando sin sanarla”.

Sus expresiones se produjeron durante el saludo inicial a los participantes de la misa celebrada en la basílica de San Pedro, en la que además se proclamó doctor de la Iglesia a San Gregorio de Narek.

De este modo, Francisco recordó lo que denominó como el “atroz y descabellado exterminio” del pueblo armenio, episodio del que el próximo 24 de abril se cumple el primer centenario y al que también calificó como “el primer genocidio del siglo XX”.

En textuales palabras, el máximo referente de la Iglesia Católica expresó, ante miles de descendientes armenios, que hoy se recuerda “con el corazón lleno de dolor, pero también de esperanza, el centenario de aquel trágico evento, de aquel atroz y descabellado exterminio que vuestros antepasados sufrieron cruelmente” y agregó que “recordarles es necesario e incluso obligatorio porque ahí donde no persiste la memoria significa que el mal mantiene aún la herida abierta.”.

Además, el Papa refirió que “la humanidad vivió en el siglo pasado tres grandes tragedias inauditas, siendo la primera, la que generalmente viene considerada como ‘el primer genocidio del siglo XX’, que afectó al pueblo armenio, junto a sirios católicos y ortodoxos, asirios, caldeos y griegos”. Allí subrayó que en aquellos momentos, cuando el pueblo armenio formaba parte del Imperio Otomano, “fueron asesinados obispos, sacerdotes, religiosos, mujeres, hombres, ancianos e incluso niños y enfermos indefensos”.

Luego, expresó que a ese primer genocidio del siglo pasado le sucedieron otros dos: el nazismo y el estalinismo y allí expresó que “parece que la familia humana rechaza aprender de sus propios errores causados por la ley del terror. Y así, aún hoy, hay quien trata de eliminar a sus semejantes con la ayuda del silencio cómplice de otros que permanecen como espectadores”.

Concelebró la misa el patriarca de Cilicia de los Armenios Católicos, Nerses Bedros XIX..

10418458_10206901949774310_2771915056475754933_nFueron participes del oficio religioso el presidente de la República de Armenia, Serzh Sargsyan; Su Santidad Karekín II, Patriarca Supremo y Katolikós de la Iglesia Apostólica Armenia; Su Santidad Aram, Katolikós de la Gran Casa de Cilicia de la Iglesia Apostólica Armenia; el Arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina, Cardenal Mario Aurelio Poli; el Arzobispo de Córdoba, Monseñor Carlos Ñáñez; el Primado de la Iglesia Apostólica Armenia de la Argentina y Chile, Arzopispo Kissag Mouradian; el Exarca Apostólico Armenio de América Latina y Obispo de la Eparquía San Gregorio de Narek de los Armenios Católicos de la Argentina, Monseñor Vartán Boghossian; el ex Ministro de Justicia León Carlos Arslanian; el Subsecretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Claudio Avruj; el Presidente de la Sociedad Argentina de Escritores, Alejandro Vaccaro; personalidades políticas, diplomáticas y religiosas de todo el mundo y dirigentes de instituciones armenias de la Argentina y de todo el mundo.

En total, unos doscientos representantes de la comunidad armenia de la República Argentina asistieron a la histórica ceremonia, constituyendo una de las delegaciones más numerosas,

El 24 de abril de 1915, durante la Primera Guerra Mundial en la que Turquía combatía del lado de Alemania, el gobierno otomano ordenó la detención de centenares de armenios en Estambul y puso en marcha una masiva deportación y exterminio que provocó un millón y medio de víctimas..

Actualmente, sólo 22 países han calificado aquellos hechos como genocidio, mientras que Turquía continúa con su política de negacionismo frente a este luctuoso episodio.

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