Hayk Shahinyan, el “chaleco amarillo” francés de origen armenio

Hayk Shahinyan

El movimiento de los “Chalecos amarillos” (“Gilets jaunes”) en Francia es un fenómeno político social inédito que surgió en noviembre de 2018 inicialmente como una expresión de protesta contra el aumento de los impuestos a los combustibles, por ello la utilización de estos chalecos amarillos fluorescentes, que es la prenda que deben portar todos los automovilistas para el caso de que deban detenerse en la carretera y salir de su vehículo. Pero inmediatamente, a través de las redes sociales, el acompañamiento de masas y otros factores, este colectivo cobró una envergadura inusitada, conformando una corriente con distintas reivindicaciones, completamente heterogénea, horizontal y en permanente construcción, vista con desconfianza por los partidos tradicionales de izquierda, los sindicatos y hasta pretendido ser cooptado por la extrema derecha. Llevan varias semanas ininterrumpidas de jornadas de protestas, movilizaciones y cortes de calles, concentrado sus manifestaciones principalmente los días sábados. Desde el inicio de las acciones, más de seis mil personas fueron detenidas. En las próximas elecciones parlamentarias europeas de mayo, los “Chalecos amarillos” han decidido competir con su propia lista de candidatos por Francia.

Uno de los fundadores del movimiento, y hasta hace poco jefe de campaña y candidato al parlamento europeo por dicho espacio, es Hayk Shahinyan, de origen armenio, como su nombre y apellido lo indican. Ayer mismo Shahinyan anunció que bajaba su candidatura a través de un comunicado que publicó en su página oficial de Facebook. “He tomado la decisión de retirarme de todas mis actividades, volver a Lyon y tomarme una semana para analizar, reflexionar, preparar propuestas y dar un paso atrás. Siempre he sido y siempre seré un hombre libre, guste o no. No voy a dejar la lucha. Nunca”, escribió en su red social.

De hecho, también hay otro miembro de origen armenio entre los candidatos de los “Chalecos amarillos”. Se trata de Frederic Mestdjian, que figura cuarto en la lista. Recientemente se pronunció defendiendo la postura de Shahinyan porque “necesita algo de tiempo para él”, pero subrayó que esta salida y la renuncia de otro candidato más de su espacio, Marc Doye, no suponen el final del proyecto electoral. “La lista sigue adelante. Estamos tan motivados como antes, si no más”, declaró.

El movimiento se considera como un nexo entre el pueblo y la política, y con su presentación a elecciones “los ciudadanos pasarán a ser actores de la nueva construcción europea. Queremos dejar de sufrir las decisiones de las instancias europeas y de las castas de financieros y tecnócratas, que han olvidado lo principal: lo humano, la solidaridad y el planeta”, señalan desde la organización.

En las últimas movilizaciones de los “Chalecos amarillos”, las jornadas han sido menos concurridas y más pacíficas. La violencia y masividad que alcanzaron durante el epicentro del conflicto, han obligado al gobierno del presidente Emmanuel Macron a hacer ciertas concesiones, como dar marcha atrás con el aumento de combustibles y establecer instancias de diálogo ciudadano.

Es difícil avizorar el futuro de este movimiento que está causando cierta sensación mundial, pero nada hace prever que sea algo diferente a otros “movimientos de indignados” que han surgido con fuerza en determinados momentos en distintos lugares, y que al cabo del tiempo han terminado burocratizándose o prácticamente desapareciendo, como han sido los casos de “Podemos” en España y “Occupy Wall Street” en Estados Unidos, respectivamente.

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