Estudio revela 8 mil años de continuidad genética en Armenia y Artsaj

El Cáucaso Meridional, situado entre el Mar Negro y el Mar Caspio, une geográficamente a Europa con el Cercano Oriente y ha servido de “puente” para las migraciones humanas durante muchos milenios. Sin embargo, la evidencia de ADN mitocondrial no encuentra ningún trastorno genético en los últimos 8 mil años.

Armenia-gene-poolUn reciente estudio de biología arroja luz sobre la historia genética de la región del Cáucaso Sur. Los investigadores han analizado los genomas mitocondriales completos de 52 esqueletos antiguos hallados en la actual Armenia y en Artsaj que abarcan 7.800 años de antigüedad, siendo la mayoría personas de la Edad Bronce, de hace 3.000 a 4.000 años, y combinaron este conjunto de datos con 206 genomas mitocondriales de armenios modernos. También incluyeron datos publicados previamente de siete poblaciones vecinas.

Los análisis basados ​​en la coalescencia sugieren que el tamaño de la población en esta región aumentó rápidamente luego del Último Máximo Glacial. La menor diferencia genética entre este conjunto de datos se da entre los antiguos individuos y los armenios modernos, como también se refleja en los análisis de los componentes principales.

Usando los datos genéticos de los armenios modernos, los investigadores sugieren que el grupo genético armenio se formó como resultado de un proceso de mestizaje iniciado aproximadamente en el año 4.500 Antes de Cristo. “Nuestros datos antiguos de ADN sugieren que al menos el grupo genético materno en el sur del Cáucaso ha sido muy estable y se formó mucho antes de estos acontecimientos. Un escenario de continuidad genética es apoyado por dos estudios previos que incluyeron datos genómicos de unos cuantos individuos antiguos del sur del Cáucaso. Allentoft observó similitudes genéticas entre los individuos de la Edad de Bronce (aproximadamente 3.500 años A.C.) y armenios modernos ], y Lazaridis mostró similitudes entre individuos excavados en Armenia en el Calcolítico (aproximadamente 6.000 años A.C.) y la Edad de Bronce (aproximadamente 3.500 años A.C.)”, se afirma en la publicación.

Los resultados tienen implicancias sobre cómo se interpretan los cambios culturales conocidos en el Cáucaso Meridional. Aparentemente durante los últimos ocho milenios no hubo cambios genéticos importantes en el grupo genético materno en el sur del Cáucaso, a pesar de múltiples cambios culturales bien documentados en la región. Esto contrasta con los cambios dramáticos de los linajes de ADN que se producen en Europa Central durante el mismo período de tiempo, lo que sugiere un cambio cultural diferente en las dos regiones, o que los cambios genéticos ocurrieron más tarde en Europa en comparación con el sur del Cáucaso. Se necesitan más datos de culturas mesolíticas anteriores en el sur del Cáucaso para aclarar esto.

Debido a la falta de genomas antiguos y modernos disponibles de otras regiones del Cáucaso Sur, los científicos utilizaron datos de armenios como un grupo representativo de la región. Teniendo en cuenta las diferencias genéticas bajas y en muchos casos no significativas observadas entre las poblaciones del sur del Cáucaso, se podría esperar observar un patrón similar de continuidad genética matrilineal en otras partes de esta región, es decir, Georgia, Azerbaiyán y Armenia occidental (tierras históricamente habitadas por armenios que hoy forman parte del este de Turquía y el noroeste de Irán).

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